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JUANJO GIMÉNEZ: "Normalmente cuando haces un corto pides mucho a la gente y a cambio les das poco".

26/09/2019

Este mes entrevistamos a Juanjo Giménez, director y productor de cine. Premiado en el festival de Cannes y nominado al Oscar por su corto Timecode. Con él hablamos, entre otras cosas, del mundo del corto, de su experiencia como director y productor, del éxito de Timecode y de sus proyectos de futuro. En nuestra actual edición del Pantalla Barcelona podréis ver también uno de sus cortos, Nitbus.

¿Cómo empezaste en el mundo del cine?

Escribiendo para colegas que querían rodar y tenían dificultades con la escritura. Después empecé a hacer cortos. Y ya de mayor, estudié en el C.E.C.C (Centro de Estudios Cinematográficos de Cataluña), un centro que ya no existe. Era la escuela que fundó Héctor Fáver y que antes estaba en la calle Caspe. Estuve dos años allí. Al final empiezas a hacer cortos y sigues adelante. Después monté la productora.

 

Hay mucha gente que una vez da el salto al largo abandona los cortos, tú no. Eres un gran defensor de este formato. ¿Por qué?

Sí, ya parece un poco cliché cuando hablo de esto. Tengo una carrera un poco marciana. Empecé haciendo cortos, después hice un primer largo Nos hacemos falta (Tilt), monté la productora y produje a otros directores, una cosa que continúo haciendo. Después de mi primer largo quería hacer un segundo, pero la cosa se complicó mucho y los cortos me ayudaron a mantener la carrera de director viva. Y después hay otro tema, y siempre lo digo, me siento muy a gusto y me salen más rápidamente las historias cortas que las largas. Cuando me pongo a escribir, no solo cortos, sino también relatos, me siento muy a gusto con el formato corto.

Hay muchas ventajas al hacer cortometrajes, hay desventajas también. Pero una de las ventajas es que puedes arriesgar más, puedes probar cosas que con el largo no harías. La repercusión económica es menor en todos los sentidos y permite algo más de libertad y esto me gusta mucho.

 

¿Por qué crees que hay gente que considera los cortos una cosa menor o con menos importancia que los largometrajes?

Creo que es una batalla un poco perdida, ¿no? Parece que el formato sénior, y en el cual todo el mundo entiende que eres un profesional del medio, es el largo. Esto viene de hace muchos años, pero aquí hay mucho que decir. Hay cineastas que tienen el corto como medio de expresión y que casi no han hecho largos y que son geniales. Pero sí que es cierto que el consenso es que el cine serio se hace con los largometrajes. Esto se puede desmontar un poco con cinco minutos de conversación.

Después está cómo ha evolucionado el corto. Cuando hablas de cortos con gente que no está familiarizada con el cine o no sabe cómo va el tema de la producción, entiende que es una cosa casi sin presupuesto, enrolando a los amigos y que después lo cuelgas al Youtube. Y esto está muy bien, pero puede ser otras cosas también. Hay preconcepciones, malentendidos. A mí todo esto no me preocupa mucho. Me planteo qué quiero hacer o explicar y no pienso mucho en ello. Y más a estas alturas, creo que esto está superado.

 

Aparte de escribir para cine, también escribes relatos. ¿Lo enfocas de manera diferente cuando es un proyecto tuyo que cuando es un proyecto para otras personas?

Escribir, escribo para mí. Al principio, cuando empecé, que incluso no tenía ni idea de si tiraba por el camino de hacer cine, sí que escribí para otros, pero estamos hablando de la prehistoria. Desde entonces, escribo para mí. Cuando escribo un guion pienso que lo dirigiré yo. No pienso ahora como guionista solo. Quizás si llega un proyecto que cuadre, no tendría ningún problema, pero en principio lo que escribo es para hacer una película y que esté yo detrás.

 

Hablando de la prehistoria, ya hace unos cuántos años, pero como pasaste de: “hacer cortos con los amigos” a “esto es el que quiero hacer”?

Me acuerdo de escribir una cosa que me gustaba mucho en aquel momento, que debía de ser terrible. (risas) La rodamos en el Prat con un colega que era el director. Lo hizo y lo acabó de mala manera. Lo vi y dije: “ostras, esto no era lo que yo quería”. Entonces me dije: “la siguiente que escriba, la hago yo”. Y hasta ahora. Igual es un error escribir, estar encima y ayudar, ya que ves cómo se desvía de lo que te habías imaginado.

 

También creaste tu propia productora Nadir Films. ¿Como y por qué nació?

La montamos con los colegas del C.E.C.C. Éramos cuatro y llegamos a ser casi 12. Había gente que todavía hace cine como Adán Aliaga. Después he hecho muchas películas con él. Estaba Pablo García que ha hecho Fuente Álamo o Bolboreta, mariposa, papallona. También he trabajado con Luis Miñarro. Tres o cuatro continuamos. El resto lo dejó. Era como una especie de cooperativa. Después, a medida que la gente lo fue dejando, cogí las riendas de la productora, me hice administrador y principal socio y hasta ahora. Pero empezó casi como un proyecto de escuela.

 

Tu corto Timecode ganó en Cannes y fue nominado a los Oscars, ¿cómo viviste la experiencia ahora que lo ves desde la distancia?

Nunca piensas que con un corto pueda pasar una cosa así. La gente me dice: “¿en qué momento viste o pensaste que llegaría allí?” Y sinceramente, he hecho unos cuántos cortos y cuando los haces, lo haces con el máximo de esfuerzo y ponen todo lo que tienes. Con Timecode lo mismo, lo que pasa es que mira, este funcionó de una manera espectacular y obtuvo la Palma de Oro, etc.

Lo vivimos disfrutando al máximo porque soy consciente de que esto es muy difícil que pase o que vuelva a pasar. Pero fue una experiencia sensacional, no para mí, sino para toda la gente que ayudó. Porque normalmente cuando haces un corto pides mucho a la gente y a cambio les das poco. Aunque intento hacer una pequeña producción con todas las garantías, la gente que cobre un mínimo y que tenga las mejores condiciones de trabajo posibles. Pero aun así sabemos que los cortos siempre van cortos, de todo. Y lo que pasó con Timecode, creo que es una recompensa para todo el mundo. Yo me lo tomo también como una recompensa para la gente que me ha ayudado mucho, no solo en este corto. Normalmente trabajo con la misma gente.

 

¿En qué crees que te ha beneficiado y en qué te ha perjudicado, si lo ha hecho, esta nominación?

Creo que perjudicar, no perjudica. Siempre tienes algo más de presión: si lo último que has hecho ha funcionado tanto, lo siguiente lo tiene que hacer también. Pero no le veo ningún problema. Todo han sido ventajas. El corto nos ha abierto puertas. Sí que tendría que ser o es más fácil levantar el siguiente proyecto, que se está complicando por otras razones, pero yo le estoy muy agradecido al corto. Nos ha ayudado mucho.

 

¿Qué dificultades te encuentras a la hora de poner en marcha un nuevo proyecto?

Todas. Como todo el mundo, supongo. Está la relación entre ambición del proyecto/resultados y la demanda de financiación o de esfuerzo. Yo también he estado en los dos lados, como productor y director. Sé qué es levantar un proyecto con un poco de cara y ojos, que necesitas una financiación típica del país en el que estamos: encontrar ayuda privada y ayudas públicas. Levantar toda la parte de la financiación que normalmente es un proceso muy largo, incluso si va muy bien, se alarga mucho en el tiempo y es un problema. Sobre todo, cuando estás hablando de directores que arriesgan un poco creativamente. Levantar una película que tenga un mínimo de ambición se convierte a veces en una pequeña pesadilla. Pero todo esto, la gente que nos dedicamos ya lo sabemos. Por eso también vuelvo a lo que te decía antes. A veces el corto lo que te ayuda es a tirar por el camino recto. A ahorrarte este proceso complicado de financiar un largo que puede alargarse en el tiempo y puede desmoralizar un poco a todo el equipo. El corto lo encuentro como una cosa que es pim pam. Se piensa y se hace. Que a veces tampoco es así. Tiene este punto de decir, no paso por tantas trabas y tanta parafernalia que normalmente significa montar un largometraje financieramente aquí.

 

Timecode participó en la primera edición del Pantalla Barcelona, ¿cómo crees que ayudan este tipo de iniciativas al corto?

Mucho. Ahora creo que la red ayuda a hacer que la gente pueda acceder mucho a los cortos, pero yo soy un defensor de la pantalla grande cuando se pueda. Timecode u otros cortos míos están pensados para ver en pantalla grande. Ya hace muchos años que no hay cortos ante los largos en las salas. En el Pantalla Barcelona hay una oportunidad de ver un corto con buenas condiciones y con audiencia que normalmente no es la audiencia cautiva que tienen los cortos. No es gente que va a los festivales de cortos, por ejemplo. Y se les da la oportunidad de disfrutar de un corto en pantalla grande y con unas buenas condiciones de proyección. Todo esto creo que es un lujo. No tendría que ser un lujo, pero lo es, porque hay pocas oportunidades de tener un corto en pantalla grande.

 

Todas las nuevas plataformas, que ya no son pantalla grande, y que también ofrecen cortos, ¿crees que sirven o tienen visibilidad para los cortos?

Difícil. Filmin apuesta mucho. Jaume Ripoll nos ayuda y siempre ha cuidado el corto. Tienen una política de cortos. A veces los dejan gratuitos. Timecode estuvo con una pequeña tasa durante el estreno. Y ellos sí que tienen este punto de mirar la trayectoria de un director con sus cortos. Netflix, bien es verdad que no lo conozco, pero yo diría que el corto no estaría dentro de sus prioridades. Y otras plataformas creo que difícilmente. Tampoco soy un experto en el tema. Pero hay formas de acceder a cortos. Vimeo hace pick of the staff o cosas así con cortos. Realzándolos para que la gente acceda a ellos. Excepto Filmin que creo que es la excepción, el corto está un poco olvidado en estas plataformas.

 

¿Qué proyectos te interesan como productor?

Normalmente ha de haber una conexión muy fuerte con el director o tengo que conocer su trabajo o trayectoria. Después soy un productor que me meto. Me gusta estar involucrado en el proyecto, en todo. No sé si es bueno o malo, pero soy así. Últimamente sí que estoy más centrado en levantar mis proyectos como director, también a raíz de Timecode y de tener la oportunidad de rodar un largo. A pesar de que he rodado un corto antes. Sino son míos, normalmente son proyectos especiales o en los que creo. Supongo que no soy especial, creo que hay muchos productores que están en la misma línea que yo.

 

También das clases en la escuela de cine de Reus.

Este año no. Pero sí he dado en Reus y he hecho talleres en FX Animation en Pueblo Nuevo y en Plató de Cinema que está en Hospitalet.

 

¿Hay interés en el corto por parte de las nuevas generaciones de directores y directoras?

Sí. Me doy cuenta que cuando hablo con alumnos o gente que está empezando y se dan cuenta que la forma normal de empezar y más de sentido común es hacer un corto, no ven o ven muy pocos. Esto es un poco contradictorio. Quieres arrancar haciendo tu corto, pero no tienes esta cultura de conocer el formato y ver grandes películas que se pueden hacer en este formato. Pero no los culpo, el sistema está planteado así. El largo es predominante. Pero en cambio, ellos tienen que empezar normalmente con el corto. Hay excepciones, Orson Welles empezó con Ciudadano Kane.

 

En las historias del cine no se explica la historia del corto.

Yo lo intento en mis clases. De hecho, las primeras películas eran cortos: los hermanos Lumière y Georges Méliès hacían cortos. Y la gente tiene acceso a cortos maravillosos con un clic. Pero esta cultura, no está. Pero, es lo que hay.

 

¿Qué crees que se puede hacer para crear esta cultura?

Si se hacen buenos cortos, la gente querrá acceder a ellos. Y la gente que se acerca y que busca un poco...el problema es que hay tanto que es difícil discernir. Pero para eso hacen tan buen trabajo los festivales. Aquí tenemos unos cuántos. Desde el clásico Filmets, el Mecal, l’Alternativa tiene una parte de cortos, ...Hay cinco o seis festivales en Barcelona. Los festivales te ayudan, porque dices: “quiero ver un corto, ¿por dónde empiezo?”. Y tienes los festivales y plataformas como Filmin. No sé cómo cambiarlo. Tampoco tengo la varita mágica pero no es un drama.

 

¿En qué estás trabajando ahora mismo? Si se puede explicar.

Estamos acabando un corto, que está casi a punto. Estamos con la postproducción y las mezclas de sonido. Y estoy preparando un largo. Queríamos rodar este año y se ha atrasado por temas de financiación. Pero creo que vamos muy encaminados y a principios de año rodaremos.

 

¿Y el corto cuándo se estrenará?

Para septiembre/octubre estará. Es una comedia. No tiene mucho que ver con Timecode. Si la gente me pregunta, les diría que no es Timecode 2, ni mucho menos. Creo que llegaba el momento de hacer algo diferente. Si vas a los festivales y ves sesiones de cortos, no hay tantas comedias. Me acuerdo cuando pasaron Timecode en Cannes, eran 10 cortometrajes, y a pesar de que Timecode no es comedia tiene un punto de humor. Nuestro corto era el que se acercaba más al género. El resto eran todos dramas. Incluso tragedias. Lo he hecho un poco conscientemente porque quería hacer una comedia. Y esto es una comedia declarada y muy seria. Cómo dicen los ingleses “Serious fun”. Pronto la veréis.

 

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